Viajar hasta Guadalajara para ver a Mr Rouse supuso un acierto enorme frente a verlo en Madrid el día anterior. La idea surgió por motivos melómanos y económicos, vale la pena pegarse el viaje para verle en un señor teatro y a mitad de precio de lo que costaba en la capital.
Al final un Josh Rouse en estado de gracia, simpatiquísimo nos dió una noche de lo más agradable con un repertorio que reune lo mejor de sus últimos dos discos (It’s The Nighttime, Winter in the Hamptons, Quiet Town, Givin’ it up…), un encore acustico, algunos temas nuevos y algunos clásicos por derecho propio: 1972, Sad Eyes, y un final increible tocando lo mejor (Love Vibration, Slaveship) de el que es mi disco favorito: 1972.
Añadamos bromas diversas de la banda con el público, a Josh bailando a un improvisado ritmo de Rappers Delight y un entorno admirable para escuchar música y lo que obtenemos es unas caras de lo más sonrientes saliendo del teatro Buero Vallejo y un puesto de merchandising arrasado.
Sólo puedo decir una cosa más: Delicioso.